Día del árbol (21 de marzo)

El ser humano se distingue de los demás animales por todo el acervo cultural que ha construido a lo largo de los siglos, pero además es un ser creador de símbolos. La necesidad de referentes simbólicos fue compartida con otras especies de humanos, y, cuando nos quedamos solos, uno de los símbolos más primitivos y universales que tuvimos fue el árbol. El árbol como eje del mundo, debido a que establece la comunicación entre los tres niveles del cosmos, sus raíces se sumergían en el suelo (inframundo, nivel subterráneo), la superficie de la tierra por el tronco, y el cielo por la copa y sus ramas. El árbol mantiene unidos los diferentes mundos.

20180321_DiaDelArbolSon muchas las culturas antiguas que han establecido su árbol central, ese que era tenido como axis mundi: el roble de los celtas – druida quiere decir, el que aprende del roble-, el tilo de los alemanes, el tejo cántabro, el fresno de los escandinavos (Yggdrasill otro árbol de la vida en el que habitan dioses y normas, águilas y otros animales con importantes misiones); el olivo de los árabes; el ashoka de los hindúes (se dice que fue bajo este mismo árbol que Buda alcanzó la iluminación); el abedul de los siberianos; el baobab africano; la ceiba maya y tantos otros que seguro os vienen a la memoria.

Posteriormente cuando el hombre y la mujer abandonaron el animismo primitivo y crearon a los dioses, no olvidaron a los árboles y asociaron a muchos de ellos con una especie arbórea. Los griegos tuvieron en cuenta encinas, olivos, laurel y granado, sin olvidar el ciprés y el manzano. Las manzanas doradas del jardín de las Hespérides eran famosas por proporcionar la inmortalidad. Inmortalidad que también daba el melocotonero que cuidaba la diosa china de la inmortalidad (fácil, verdad) en el jardín del Emperador de Jade en el centro de la tierra. Inmortalidad y conocimiento; porque el Árbol del bien y del mal –manzano para muchos, higuera para Miguel Ángel en los frescos de la capilla Sixtina- proporcionaba saber.

El árbol, símbolo de la vida y la fertilidad al que se le atribuyen siempre poderes de salud, saber, suerte y prosperidad. Árbol que sujeta el mundo. Árboles que nos dan la vida ya que hacen que este planeta sea un lugar habitable. Árboles que deberíamos cuidar, conocer y reverenciar. Las culturas antiguas no sabían de fotosíntesis, de captación de CO2, de cambio climático, de efecto invernadero; pero tenían un gran contacto con la naturaleza y un conocimiento innato de ella. Sabían de la importancia del árbol y su gran valor para la vida.