Archivos mensuales: julio 2017

Condenamos la agresión a Fernando Barredo

comunicadoDesde Podemos León rechazamos y condenamos enérgicamente la agresión sufrida por el compañero de Castilla-La Mancha, Fernando Barredo.

En esta agresión, a la espera del resultado de las investigaciones que se están llevando a cabo, la sombra del machismo planea sobre los motivos, ya que estaba dando cobijo a otra compañera víctima de la violencia machista.

Hay que resaltar el parecido en el modus operandi a la sufrida por el periodista David Enguita y su pareja, quienes fueron también agredidos en su propio domicilio, buscando que la sensación de inseguridad se instale hasta dentro del mismo hogar. Está claro que con este brutal acto, tanto si hubiera lograr su funesto propósito, que no era otro que acabar con la vida del compañero (gracias a que estaba acompañado) como “sólo” hasta donde ha llegado, intenta mandar un sombrío mensaje a todas aquellas personas que quieran combatir esta lacra: “No te metas o lo lamentarás”. Precisamente por eso hay que seguir plantando cara a aquellos que mediante la coacción en cualquiera de sus formas (no hay que olvidar que la física comienza en cuanto la psicológica falla) intentan apresarnos en un constructo de realidad a medida y beneficio de quien la impone.

El número de agresiones tanto a mujeres, como a colectivos como el LGTBI, a indigentes, o a cualquier persona que no entre dentro de los estándares que los estrechos de mente consideran como “normal”, tanto en solitario como arropados en manada en grupos relacionados con la extrema derecha, son deficientemente cubiertos, cuando no directamente ignorados por autoridades y medios, mientras personas “tan peligrosas” como twitteros y titiriteros son llevados a prisión, reprimidos por los que se apoyan en leyes injustas destinadas a quienes osen apartarse del discurso establecido, mientras miran hacia otro lado cuando se producen agresiones físicas.

Hoy lamentamos y condenamos la agresión sufrida por Fernando, pero no nos dejamos engañar: Ni este ni otros “casos aislados” logran esconder el maltrato colectivo al que nos someten sistemáticamente.